La aventura de ser maestro
Reciban un cordial saludo compañeros.
El que enseña aprende me encanta esta oración, pues la he hecho mía ya hace algún tiempo, cuando realmente quieres que cambie el estado del alumno de un no saber a saber, es por que has entendido que aún tienes mucho por aprender, como maestro.
Al igual que muchos profesionistas que entran en el mundo de la docencia, en un inicio de mi actividad no contaba con la formación o estrategias propias para impartir clases. Esto en ese momento no me parecía un problema ya que era joven, recién egresada y comulgaba con aquello de que” echando a perder se aprende”. Hoy estoy consiente que estaba en un error y no es aplicable, mucho menos en estos tiempos tan demandantes en todos los ámbitos.
En lo personal creo que la personalidad y carácter de cada uno de nosotros influye en nuestro actuar dentro del aula, creo que la organización de los momentos de cada clase, así como una planeación oportuna son fundamentales para el logro de los objetivos (la meta cognición del alumno.)
La empatía o bien ponerte en sus zapatos, juega un componente esencial para la interacción con los alumnos, hay que escucharlos y ponernos en su lugar.
Por otro lado la disciplina, tema bastante interesante y de actualidad en las quejas de todos los profesores y padres de familia; en mi experiencia creo fundamental que sean los alumnos quienes propongan sus reglas de convivencia dentro del aula, así como las sanciones al no cumplimiento de las mismas, que se comprometan a través de plasmar su firma en los acuerdos de convivencia formulados y redactados por ellos. Esto me da la oportunidad de medirlos con sus propias reglas y apelar a que actúen congruentemente con lo que han propuesto; otro factor importante para mantener el orden en el aula es la adecuada organización de la clase y manejo de tiempos, lo cuál implica preparar clase y material adecuado.
¿Como entender a los alumnos y entrar en sintonía? Nuevamente poniéndome en sus zapatos, generar el interés a través de la motivación, conocer sus fortalezas y oportunidades.
Como individuo me agrada ser profesionista, además soy comerciante lo cuál agrada a mi bolsillo, pero lo que obtengo a través de la convivencia con los alumnos no es posible cuantificar, pues representa una de mis más grandes posesiones y un excelente alimento para mi alma.
No existe nada más grato que hacer lo que te gusta, a pesar de las dificultades que se presentan en nuestras instituciones educativas, pues estas dificultades representan la oportunidad de mejorarnos.
Atte. Itzalem Lara Izquierdo.